Barcelona solo empata y la fiesta en Montjuïc se queda a medias – ESPN

5 de abr, 2025, 17:19 ET

Al Barcelona se le atragantó el dulce que le regaló el Valencia en Madrid. Tenía la ocasión de darle un golpe mágico a LaLiga y el Real Betis, en un ejercicio soberbio de paciencia y buen hacer, le arrancó un empate que evitó la práctica sentencia del campeonato. El 1-1 final aumentó a cuatro puntos su ventaja al frente de la clasificación… Pero pensando que podían ser seis la decepción entre la parroquia azulgrana fue evidente.

El Barcelona no pudo de local e igualó frente al Real Betis. EFE / Toni Albir

Se aumentó a 22 los partidos seguidos sin conocer la derrota, pero se quedó en nueve la racha de jornadas consecutivas ganando en LaLiga. “Si había un día que podías tropezar era este, después de la derrota del Madrid”, se escuchó decir en la tribuna a un aficionado cariacontecido pero intentando sacar una conclusión positiva.

Y es que nadie habría rechazado aumentar la renta en la clasificación antes de comenzar esta jornada. Con ocho partidos por delante el Barça aventaja en cuatro puntos al Madrid y tiene prácticamente asegurado a su favor el goal average, por lo que la decepción en las filas del líder debería ponerse en su justa medida. No más allá de lo necesario.

Poco le costó marcar al Barça, en un excelente servicio de Ferran Torres (que jugó de entrada en el lugar de Raphinha) que supo definir Gavi y no mucho más le costó comprender que el Betis no iba a ser un visitante cómodo, muy distinto al que aplastó en la Copa del Rey (5-1) a mediados de enero.

La velocidad y calidad de Antony, el trabajo del Cucho Hernández, el toque de Giovanni Lo Celso y el desempeño por detrás de Sergi Altimira y Johnny animaban a un Betis que no tardó en empatar por medio de Natan, que le ganó el puesto a Ronald Araújo a la salida de un córner y confirmó la esperanza de los verdiblancos, entregados a una misión que a medida que pasaban los minutos entendían menos imposible.

Se le hizo el partido esta vez tan incómodo como antipático al Barça, poco fluido en el juego de combinación y fallón, demasiado, en el remate. Sin encontrar la posición óptima y sin tener la calma necesaria a la que iban pasando los minutos, precipitado y urgente.

Tanta confianza tiene, mantiene y muestra, la hinchada azulgrana en el equipo de Flick que nadie discutió los cambios del entrenador alemán ni afeó un solo error de sus jugadores. Todos a una, el Barça empujó hasta el último suspiro buscando el gol salvador… Que no llegó.

¿Mereció ganar el Barça? Seguramente. Pero el fútbol va más de goles y resultados que de merecimientos y está vez, después de nueve triunfos consecutivos, el líder quedó frenado por un Betis que mereció, también, todos los elogios.

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